Normativa del registro de jornada de trabajo: el texto completo

Está en todos lo medios: televisión, radio, prensa impresa, diarios digitales, blogs jurídicos…todos ellos hacen referencia estos días a la implantación obligatoria en las empresas del registro de jornada de trabajo. La mayoría explican las novedades con propiedad, pero otros muchos hacen asunciones sobre aspectos que no aparecen en la Ley por ningún lado…

 

Nosotros hemos apostado por transcribir directamente la normativa y ser escrupulosos con lo que dice y también con lo que no dice. Además, hemos realizado también un análisis de la Guía Práctica sobre el Registro de Jornada que ha publicado el Ministerio para aclarar algunos aspectos controvertidos de la reforma.

 

 

Real Decreto-ley 8/2019, de 8 de marzo, de medidas urgentes de protección social y de lucha contra la precariedad laboral en la jornada de trabajo

 

 

Este es el título exacto de la normativa a la que se hace referencia al hablar de los cambios en el registro de jornada de trabajo.

 

Como se observa, en el Real Decreto-ley se incluyen diversas “medidas urgentes” sobre la protección social y la lucha contra la precariedad laboral. Una de esas medidas, quizá la que más resonancia ha tenido por su alcance, es la de la implantación del registro de jornada de la que hemos venido hablando.

 

El RDL se publicó en el BOE núm. 61, de 12 de marzo de 2019, páginas 23156 a 23181.

https://www.boe.es/eli/es/rdl/2019/03/08/8

 

Justificación del registro de jornada obligatorio

 

 

El texto de la normativa respecto al registro de jornada se incluye en Capítulo III del Real Decreto-ley y tiene la siguiente justificación y fundamento para explicar cómo concurren las circunstancias de extraordinaria y urgente necesidad requeridas en la Constitución para adoptar las reformas normativas necesarias para regular el registro de jornada:

 

El capítulo III incluye reformas normativas dirigidas a regular el registro de jornada, como forma de combatir la precariedad laboral.

Las reglas sobre limitación de la jornada laboral son uno de los elementos que están en el origen del Derecho del Trabajo. Estas reglas se configuran como un elemento de protección de las personas trabajadoras y se aglutinan en torno al establecimiento legal de una jornada máxima de trabajo y su indisponibilidad para las partes del contrato de trabajo, al ser normas de derecho necesario.

La realización de un tiempo de trabajo superior a la jornada laboral legal o convencionalmente establecida incide de manera sustancial en la precarización del mercado de trabajo, al afectar a dos elementos esenciales de la relación laboral, el tiempo de trabajo, con relevante influencia en la vida personal de la persona trabajadora al dificultar la conciliación familiar, y el salario. Y también incide en las cotizaciones de Seguridad Social, mermadas al no cotizarse por el salario que correspondería a la jornada realizada.

A pesar de que nuestro ordenamiento laboral, en línea con los ordenamientos europeos, se ha dotado de normas que permiten cierta flexibilidad horaria para adaptar las necesidades de la empresa a las de la producción y el mercado (distribución irregular de la jornada, jornada a turnos u horas extraordinarias), esta flexibilidad no se puede confundir con el incumplimiento de las normas sobre jornada máxima y horas extraordinarias…

Una de las circunstancias que han incidido en los problemas del control de la jornada por parte de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, así como en las dificultades de reclamación por parte de las personas trabajadoras afectadas por esa extralimitación horaria y que, a la postre, ha facilitado la realización de jornadas superiores a las legalmente establecidas o convencionalmente pactadas, ha sido la ausencia en el Estatuto de los Trabajadores de una obligación clara por parte de la empresa del registro de la jornada que realizan las personas trabajadoras.

 

Aquí se explicita el origen del problema, que se desarrollará más adelante: al no existir una referencia clara en el Estatuto de los Trabajadores respecto a la obligatoriedad del registro de la jornada de trabajo, la Inspección de Trabajo no puede hacer un control exhaustivo de su cumplimiento por parte de la empresa.

 

El RDL prosigue detallando la casuística que ha tenido la exigencia del registro de jornada en los tribunales:

 

La Audiencia Nacional, en Sentencia de 4 de diciembre de 2015, afirmó que «el registro de jornada, que no de horas extraordinarias, es el requisito constitutivo para controlar los excesos de jornada». Y, a mayor abundamiento, precisó que la inexistencia del registro «coloca a las personas trabajadoras en situación de indefensión que no puede atemperarse porque las horas extraordinarias sean voluntarias, puesto que el único medio de acreditarlas es, precisamente, el control diario».

Aunque la interpretación recogida en esta Sentencia de la Audiencia Nacional no fue confirmada, el Tribunal Supremo en su Sentencia 246/2017, de 23 de marzo, afirmó que «de lege ferenda convendría una reforma legislativa que clarificara la obligación de llevar un registro horario y facilitara al trabajador la prueba de la realización de horas extraordinarias…».

 

Es decir: la Audiencia Nacional abogaba por la necesidad de exigir la existencia de un registro de jornada como única manera de “controlar los exceso de jornada”, mientras que el Tribunal Supremo no lo confirmaba y “pasaba la patata caliente” al legislador para que hiciera las reformas legislativas necesarias para clarificar la obligación de hacer exigible el registro de jornada.

 

Por todo ello, a través del artículo 10 de este real decreto-ley se modifica el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, para regular el registro de jornada, a los efectos de garantizar el cumplimiento de los límites en materia de jornada, de crear un marco de seguridad jurídica tanto para las personas trabajadoras como para las empresas y de posibilitar el control por parte de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Con ello, se facilita la resolución de discrepancias en cuanto a la jornada y, en consecuencia, sobre el salario, y se sientan las bases para acabar con un elemento de precariedad de las relaciones laborales, reconociendo el papel de la negociación colectiva.

De manera complementaria, el artículo 11 modifica el texto refundido de la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, aprobado por el Real Decreto Legislativo 5/2000, de 4 de agosto, para tipificar como infracciones en el orden social las derivadas de incumplimientos relativos al registro de jornada.

 

Por tanto, en el Real Decreto-ley se modifican el Artículo 10 del Estatudo de los Trabajadores, en el que quedará reflejada la obligatoriedad del registro de la jornada de trabajo efectiva de todos los trabajadores y el Artículo 11 de la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social para que quede recogido en él la sanción por el incumplimiento del registro de jornada.

 

En los párrafos posteriores, se hace una muy interesante evaluación del impacto que la medida puede tener si permite aflorar una parte de las cuantiosas horas extraordinarias que, según el Gobierno, son realizadas por los trabajadores pero no son abonadas por las empresas, que por lo tanto tampoco cotizan por ellas a la Tesorería de la Seguridad Social, leámoslo directamente:

 

A la hora de justificar la extraordinaria y urgente necesidad de las medidas referidas al registro de jornada, debe tenerse en cuenta que, durante 2018, un 35 por ciento del total de las denuncias por incumplimientos empresariales en materia de relaciones laborales recibidas por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social se referían al tiempo de trabajo. Por otra parte, de acuerdo con la Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre de 2018, más del 50 por ciento de los asalariados declararon tener jornadas semanales superiores a las 40 horas y un gran volumen de trabajadores a tiempo parcial indicó que la jornada de trabajo efectiva no se correspondía con la declarada.

Utilizando otros datos de la Encuesta de Población Activa, cada semana del año 2017 se hicieron en nuestro país una media de 5,8 millones de horas extraordinarias a la semana. Lejos de constituir un hecho puntual, la realización de horas extraordinarias se incrementó en 2018. Así, los datos revelan que, como media, cada semana de 2018 se realizaron 6,4 millones de horas extraordinarias en España.

Junto a lo anterior, ha de destacarse que un 48 por ciento de las personas trabajadoras que declaran realizar horas extraordinarias también manifiestan que no les son abonadas ni, por tanto, se cotiza por ellas a la Seguridad Social. Ello supone un perjuicio grave para esas personas y para el sistema de Seguridad Social.

La introducción del registro de jornada debe contribuir a corregir la situación de precariedad, bajos salarios y pobreza que afecta a muchos de los trabajadores que sufren los abusos en su jornada laboral. Un buen porcentaje de las personas que se beneficiarán de dicho registro son trabajadores poco cualificados con salarios muy bajos. Según la Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre de 2018, más de un 26% de las horas extraordinarias no pagadas se realizaron en comercio (15,2% del total) y hostelería (10,9% del total), sectores caracterizados en no pocas ocasiones por los bajos salarios y la precariedad laboral.Estos son por tanto los fundamentoes en los que basa el Gobierno la necesidad de regular de manera urgente mediante un RDL la obligatoriedad respecto al control del registro de la jornada de trabajo, en resumen:

 

Por tanto, en resumen las necesidades del mercado de trabajo que fundamentan la promulgación del decreto son:

 

  • Que el tiempo de trabajo representa el origen del 35% de la denuncias de incumplimiento por parte de la empresa que recibe la Seguridad Social.
  • Que además se realizan en España más de 6 millones de horas extraordinarias a la semana.
  • Y que el 48% de los trabajadores declaran realizar horas extraordinarias que no son ni abonadas ni cotizadas a la Seguridad Social.

 

Y las modificaciones legales que se introducen en concreto en el Estatuto de los Trabajadores son:

 

El texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por el Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, queda modificado en los siguientes términos:

Uno. Se modifica el apartado 7 del artículo 34, que queda redactado de la siguiente manera:

«7. El Gobierno, a propuesta de la persona titular del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social y previa consulta a las organizaciones sindicales y empresariales más representativas, podrá establecer ampliaciones o limitaciones en la ordenación y duración de la jornada de trabajo y de los descansos, así como especialidades en las obligaciones de registro de jornada, para aquellos sectores, trabajos y categorías profesionales que por sus peculiaridades así lo requieran.»

Dos. Se modifica el artículo 34, añadiendo un nuevo apartado 9, con la siguiente redacción:

«9. La empresa garantizará el registro diario de jornada, que deberá incluir el horario concreto de inicio y finalización de la jornada de trabajo de cada persona trabajadora, sin perjuicio de la flexibilidad horaria que se establece en este artículo.

Mediante negociación colectiva o acuerdo de empresa o, en su defecto, decisión del empresario previa consulta con los representantes legales de los trabajadores en la empresa, se organizará y documentará este registro de jornada.

La empresa conservará los registros a que se refiere este precepto durante cuatro años y permanecerán a disposición de las personas trabajadoras, de sus representantes legales y de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.»

Aquí nos tenemos que referir a nuestra App fácil de Registro de Jornada RJT: es un sistema moderno y que apuesta por la sencillez: la App RJT de registro de jornada emplea la tecnología móvil para enviar una notificación a todos los trabajadores al final de su jornada de laboral con el horario establecido para él, que sólo tiene que aceptar o corregir en función del horario realmente realizado:

 

 

Esta operativa sencilla y fácil está principalmente dirigida a las empresas que nunca antes han utilizado sistemas de fichaje y por lo tanto no necesitan de aplicaciones complejas para cumplir la nueva normativa de Registro de Jornada.

 

En paralelo a la nueva normativa, para tener en cuenta los posibles incumplimientos respecto del registro de jornada, el real decreto-ley modifica también la LISOS (Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social) cambiando el Artículo 7 para incluir las infracciones respecto al registro de jornada laboral, que quedan tipificadas como infracciones graves (referencia respeto a las sanciones de la LISOS https://www.boe.es/buscar/pdf/2000/BOE-A-2000-15060-consolidado.pdf):

Se modifica el apartado 5 del artículo 7 del texto refundido de la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, aprobado por el Real Decreto Legislativo 5/2000, de 4 de agosto, que queda redactado en los siguientes términos:

«5. La transgresión de las normas y los límites legales o pactados en materia de jornada, trabajo nocturno, horas extraordinarias, horas complementarias, descansos, vacaciones, permisos, registro de jornada y, en general, el tiempo de trabajo a que se refieren los artículos 12, 23 y 34 a 38 del Estatuto de los Trabajadores.»

Por tanto, las infracciones respecto al registro de jornada llevarán aparejadas las sanciones correspondientes a una infracción grave: las sanciones graves en materia de relaciones laborales y empleo se sancionarán con multa, en su grado mínimo, de 626 a 1.250 euros, en su grado medio de 1.251 a 3.125 euros; y en su grado máximo de 3.126 a 6.250 euros.

 

Si te interesa saber más, hemos analizado algunas dudas y opiniones controvertidas sobre la nueva norma de registro de jornada laboral en otro de nuestros artículos.